|
AVULSIÓN DE LAS UÑAS CON POMADA DE UREA
Podoclínica MAIZA
Luis Mata Diego
El método más divulgado para la eliminación de uñas distróficas,
dolorosas, traumatizadas o de otro tipo, es el quirúrgico. Se puede
decir que es un método inocuo y efectivo. Sin embargo requiere
anestesia, hemostasia, asepsia, destreza quirúrgica y tratamiento
postoperatorio, además de conllevar un riesgo de infección y posible
hemorragia, por lo que en pacientes con diabetes y aquellos que
presentan insuficiencia vascular y neuropatía de los dedos, el
tratamiento quirúrgico no es recomendable.
Los primeros trabajos en los que se ponía de manifiesto el empleo del
emplasto de urea en la avulsión quimiomecánica de las uñas distróficas
con infección fúngica se deben al profesor Arievich que ya en 1969 hace
alusión a esta. técnica en su trabajo “Vestnik Dermatology”.
En Junio de 1978 South y Farber del Departamento de Dennatología del
Stanford University Center publican una revisión sobre la pomada de urea
en avulsiones no quirúrgicas de distrofias ungueales.
En Abril del mismo año, y siguiendo el informe inicial de Farber y South
sobre la avulsión no quirúrgica de la uña, Buselmaier del Departamento
de Dermatología de la Universidad de Minesota manifiesta que utilizó una
terapia similar con resultados negativos para tratar a un paciente de 67
años afectado de grave enfermedad cardiovascular arteriosclerótica y que
presentaba una uña del pie no distrófica pero muy sintomática. Puesto
que esta fórmula fue inefectiva en la uña no distrófica, aplicó otra
preparación con urea al 25% y ácido salicílico al 19%. Después de 14
días de aplicación oclusiva, consiguió realizar la avulsión no
quirúrgica e indolora, presentándose en las partes blandas circundantes
a la uña una maceración moderada y relativamente asintomática.
También en Enero de 1989 Kienitz y Rychmans del Departamento de
Dermatología de la Universidad de Ludwig—Maximilians publican un tratado
sobre la avulsión atraumática de las uñas en las onicomicosis con pomada
de urea. Manifiestan haber tratado con éxito 1.590 uñas de 259
pacientes. 101 fueron curados clínica y micológicamente en un plazo de 5
a 6 meses. El resto lo hicieron entre los 12 y 14 meses.
Otro trabajo sobre éste tema es el aparecido en las revistas Journal of
American Podiatry Associacion, en el que se describe como siguiendo el
método de Farber y South trataron 12 pacientes, todos hombres del
Martinsburg Va Medical Center y 6,1 hombre y 5 mujeres, del South
Mountain Restoration Center. Todos entre los 53 y 76 años de edad y
afectados cada uno de una o más uñas distróficas y doloridas, y que en
algunos casos, anteriormente ya habían sido extirpadas quirúrgicamente.
Trataron un total de 28 uñas.
Levantaron la cura oclusiva a los 7 días y, o bien la uña estaba
separada completamente, o fue extirpada sin causar molestias al
pacientes.
En los casos en que quedaron porciones de uñas sin desprender, se
repitió el tratamiento y a los 7 días se eliminaron los restos y en
algunos casos se continuó una cura local del lecho ungueal.
Otros trabajos consultados para el desarrollo de esta técnica en nuestra
clínica son:
El trabajo de Swanbeck de 1978 sobre “Un nuevo tratamiento de la
ictiosis y otras hiperqueratosis condicionantes”.
La publicación de Ashton, Frank y Stevenson, en 1970 sobre “La urea
como agente tópico”.
Los estudios de Kuntz y Brassfield sobre “La hidratación de las
macromoléculas y los efectos de la urea en la hidratación de las
proteínas” publicado en 1971.
En 1973 Grice, Sattar y Baker publican un estudio sobre “La urea y el
ácido retinoico en las ictiosis y su efecto en la pérdida de agua
transepidérmica y la capacidad de mantener el agua en los estratos
córneos”.
El trabajo de Jones,.Reinhardt y Rinaldi sobre “Susceptibilidad
inmunológica en la dermatofitosis crónica”, publicado en 1974.
Y la primera publicación de Farber y South en 1978 sobre “El
tratamiento de urea en la avulsión no quirúrgica de las uñas
distróficas”.
En nuestra Clínica venimos empleando el emplasto de urea
desde Junio de 1979, teniendo como base la primera publicación
citada de Farber y South. Desde entonces hasta esta fecha, hemos tratado
con este procedimiento las uñas distróficas hipertróficas causantes o no
de molestias, en especial en personas diabéticas, en las afectadas por
problemas circulatorios, y en aquellas en las que la infiltración de un
anestésico local estaría contraindicado.
Igualmente tratamos por este procedimiento las uñas
psoríasicas, las distróficas acompañadas de dermatofitosis y las
onicocriptosis que igualmente están afectadas de micosis.
Entre junio y septiembre del 79 realizamos en la Clínica
un estudio de valoración en:
22 enfermos diabéticos,
14 hombres y 8 mujeres, con un total de 51 uñas distróficas. En edades
entre los 38 y 79 años.
En estos enfermos usamos la urea al 40%.
El período de oclusión fue de 3 a 7 días.
En todos los casos hubo una perfecta tolerancia, y solo
dos mujeres manifestaron ligeras molestias que imputamos a comprensión
del pie en el calzado. Al finalizar el período oclusivo se procedió a
retirar el vendaje y se realizó la avulsión de las uñas. En tres uñas
hubo que repetir el tratamiento, haciendo una nueva cura oclusiva
durante 6 días, al cabo de los cuales se pudieron desprender sin
dificultad. 13 de estas uñas estaban acompañadas de micosis por lo que
se instauró un tratamiento durante un mes con una pomada a base de
nistatina, triancinolona acetónido y gentamicina.
19 enfermos afectados de problemas
circulatorios, 11 hombres y 8 mujeres con un
total de 28 uñas tratadas. En edades entre los 54 y 88 años.
En estos casos empleamos la urea al 40%.
13 enfermos presentaban onicogrifosis y 6
onicocriptosis.
7 de ellos además también micosis.
El período de oclusión en las onicogrifosis fue de 4 a
7 días, siendo bien tolerado en todos los casos. Al retirar la cura se
pudieron desprender las uñas hasta su base.
En los casos de onicocriptosis se procedió a recortar
la porción de uña que estaba despegada de su lecho. Hay que manifestar
que a estos 6 pacientes afectos de onicocriptosis se les ha vuelto a
practicar este tratamiento, en períodos que oscilan entre los 4 y 14
meses, lo que es indicativo de la bondad del tratamiento en la
solución de la sintomatología de las onicocriptosis en personas
afectadas de procesos circulatorios.
8
enfermos con uñas psoríasicas,
6 mujeres y 2 hombres, con un total de 19 uñas tratadas. En edades
entre los 23 y los 51 años.
16 personas afectadas de
onicodistrofias acompañadas de micosis.
Igual que en las uñas psoríasicas descritas anteriormente, el
resultado es excelente. 9 hombres y 7 mujeres con un total de 22 uñas.
En edades comprendidas entre los 36 y 88 años.
Todos estos pacientes se revisaron entre los 39 y 45
días, encontrando un lecho ungueal totalmente libre de infección
micótica (confirmado e identificado mediante test de dermatofitos
medio). Pensamos que el emplasto de urea puede ser básico para el
tratamiento de las onicodistrofias fungueales
En 22 onicocriptosis acompañadas de
micosis empleamos la urea como primera
medida, antes de proceder al tratamiento quirúrgico o quimioquirúrgico.
El período de oclusión fue de 3 a 7 días, y una vez
destapada la cura se procedió a recortar la porción despegada. Se
aplicó una pomada de nistatina, gentamicina y triancinolona acetónido.
Entre los 5 y 15 días posteriores se practicó el
tratamiento quirúrgico.
Desde este primer estudio clínico realizado en
nuestra Clínica en el año 1979 hasta febrero de 2002, el uso de la urea
para la avulsión incruenta de las uñas en cualquier paciente y en
especial en las personas diabéticas o afectas de trastornos
circulatorios o neuropáticos, es una norma habitual. Nuestra
experiencia en el tratamiento con urea de las afecciones de las uñas
está avalada por más de 35.000 uñas
tratadas.
Una vez efectuado el diagnostico procedemos a realizar la
cura oclusiva de la siguiente manera:
1 -
Tratamos la piel del
dedo afecto con tintura de benjuí.
2 -
Aplicamos directamente en la uña el emplasto de urea en cantidad.
3 -
Cubrimos
la pomada con una película plástica, cerrando sus bordes con
esparadrapo hipoalergénico.
4 - Protegemos la cura oclusiva con
vendaje tubular.
Mientras dure la cura oclusiva, el único cuidado que debe
tener el paciente es mantener la zona completamente seca.
Después del periodo fijado se procede a retirar la
envoltura del dedo, procediendo a continuación a levantar la uña de su
lecho y cortarla, hasta alcanzar la uña clínicamente normal. A
continuación legramos e] lecho ungueal que ha quedado descubierto
realizando una limpieza total incluidos los surcos ungueales.
Después indicamos las medicaciones tópicas especificas de
acuerdo con el diagnostico primario. En los casos de psoriasis aplicamos
pomadas de esteroides. En caso de onicomicosis o infecciones bacterianas
pomadas antimicóticas y antibacterianas.
En las onicomicosis una vez retirada la cura, se
programan visitas sucesivas una vez al mes durante 4 a 6 meses para
controlar posibles preinfecciones.
VENTAJAS DE ESTE PROCEDIMIENTO:
Es un método incruento y se pueden tratar varias uñas anormales al
mismo tiempo.
La técnica es indolora y sin riesgo de infección o hemorragias, por lo
que se presenta como el método ideal para tratar a pacientes
diabáticos y los que presentan insuficiencia vascular y neuropatía de
los dedos.
Es aplicable a gran número de trastornos ungueales como onicomicosis,
psoriasis, traumas y distrofias estructurales, etc.
No se conocen contraindicaciones, ni se producen interacciones con
otros fármacos, ni intoxicaciones.
En la literatura no se describen efectos secundarios, ni nosotros los
hemos encontrado en miles de casos tratados.
Es importante señalar que con este tratamiento la matriz de la uña no
queda afectada y que volverá a crecer probablemente con la misma
lesión que antes. Pero es un tratamiento rápido y puede repetirse
cuando la uña vuelva a causar molestias, lo que ocurrirá en un plazo
entre 6 y 15 meses aproximadamente.
Este procedimiento no reemplaza la avulsión quirúrgica, sin embargo
nos proporciona una forma alternativa de terapia no quirúrgica pero
extremadamente efectiva.
La acción de la urea en el desprendimiento de la placa ungueal es
probablemente subsiguiente a su facultad de desnaturalizar las
proteínas y a sus propiedades hidratantes y queratolíticas.
A causa de la maceración inducida, el proceso es incruento e indoloro.
La pomada de urea se conserva en condiciones normales y mantiene su
actividad entre 4 y 6 meses.
La urea fue la primera sustancia orgánica sintetizada. Se
usado en tratamiento médico de diferentes formas. En preparados
dermatológicos se ha usado a bajas concentraciones. La urea tiene
actividad bacteriostática. Es una de las razones para su uso en
dermatología. Otra de las ventajas para su uso en los preparados
dermatológicos es que no es alergénica. En estudio de laboratorio la
urea se ha usado como agente dispersante de la queratina epidérmica, que
es muy soluble en el agua y que puede retener agua o humedades relativas
altas.
Igualmente por su actividad queratolítica, unida a la alta capacidad de
retención de agua a la capa córnea (considerablemente mejor que cuando
se trata solo con glicerina), la urea la usamos en el tratamiento de las
pieles secas e hiperqueratósicas.
Podemos afirmar, tras amplia experiencia, que siempre que esté indicado
un agente queratolítico, que una concentración elevada de urea (40%) en
una base cremosa es el tratamiento ideal. Además de ser mas eficaz que ,
por ejemplo, el ácido salicílico, la urea tiene la ventaja de no ser
tóxica ni alergénica.
De acuerdo con los autores que hemos citado, a la urea se le han
asignado
propiedades antibacterianas, antifúngicas, antipruriticas,
queratolíticas, disolventes y desnaturalizantes de proteínas,
hidratantes, cicatrizantes, acelerantes de la penetración cutánea e
incluso antineoplásicas.
|