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¿Que hacemos?

 

Tratamientos de las deformidades del pie, incluidas las que se presentan en el nacimiento y la infancia

    

 

Nunca se colocarán plantillas sin haber hecho antes un estudio del pie y valorar si la alteración es susceptible de tratamiento ortopédico. Las plantillas siempre se confeccionarán para cada pie mediante técnica de moldeo en directo (Sistema LMD).

 

 

El pie tiene dos funciones importantes que desarrollar:

 

Soportar el peso del cuerpo en la posición erecta o de marcha.

Actuar como una palanca para impulsar el cuerpo al andar, saltar, y correr.

La bóveda plantar o forma arqueada de la planta del pie se analiza por costumbre en componentes subsidiarios (arcos longitudinales y transverso), lo cual posee cierto valor como análisis inicial. Estos arcos, en especial los longitudinales y sobre todo en su borde interno, varían en altura en los diferentes individuos; es más, siendo dinámicos, varían en el mismo individuo en las diferentes fases de su actividad Para la exploración del movimiento y de la marcha se utiliza la goniometría (medición del rango de amplitud articular activo y pasivo), los análisis electromiográficos, cinematográficos y los sistemas de podobarometría (plantillas instrumentadas) con los que se puede analizar la presión estática y dinámica plantar sobre la superficie de un captador y que a nuestro criterio los datos obtenidos son analizados desde un punto de vista más cualitativo que cuantitativo.

Hoy en día están en auge los sistemas de medición electrónica para el estudio de la biomecánica con los cuales se evalúan la presión estática y dinámica y se supone que las mediciones obtenidas mediante estos métodos serían siempre las mismas en el mismo individuo y en condiciones iguales y que a la hora de confeccionar un ortótico con el que equilibrar los apoyos, este sistema sería el correcto. En la clínica diaria se observa que estas mediciones mediante sistemas de podobarometría electrónica no tienen una aplicación práctica verdadera, ya que los registros obtenidos en la misma persona y en condiciones iguales, prácticamente siempre son diferentes. Las imágenes obtenidas mediante estos sistemas nos dan, la mayoría de las veces, registros muy atractivos por el color y las gráficas que representan, (lo que sin duda hace que llame mucho la atención del paciente), pero no nos ayudan para el diagnostico más que la imagen obtenida mediante los clásicos fotopodogramas.

Hay que considerar todos los sistemas de análisis y medidas, pero a pesar de que el ojo humano solo puede ver 12 imágenes por segundo, creemos que para la confección de un ortótico sigue siendo imprescindible la observación del individuo caminando sobre un pasillo podoscópico (en nuestra Clínica lo consideramos ideal, porque permite observar una imagen dinámica del la bóveda plantar tanto en bipedestación como en la marcha), junto con una historia detallada y una exploración correcta (incluida la de su calzado habitual).

En el nacimiento, el pie generalmente aparece aplanado y en adducción (hacia adentro), debido a que aún conserva los rasgos primitivos. No obstante, estas deformidades iniciales, que en principio no merecen consideración, hay que diferenciarlas de las deformaciones congénitas verdaderas. 

Constituye un grave error colocar zapatos profilácticos (abotinados, o tacón Thomas) a los niños con pies normales.

Nunca se colocarán plantillas sin haber hecho antes un estudio del pie y valorar si la alteración es susceptible de tratamiento ortopédico.

Las plantillas siempre se confeccionarán para cada pie mediante técnica de moldeo en directo Sistema LMD.

En la mayoría de estas deformidades junto con el uso de plantillas se realizaran ejercicios de recuperación indicados específicamente en cada caso.
La inmensa mayoría de las deformidades del pie incluidas las que se presentan en el nacimiento son susceptibles de tratamiento conservador (plantillas, férulas y ejercicios adecuados). SON MUY RARAS LAS INDICACIONES QUIRÚRGICAS y sólo estarán indicadas en el caso de que fallen los tratamientos incruentos.



ALTERACIONES DEL PIE MÁS FRECUENTES:

VALGO DE TALÓN O DESVIACIÓN LATERAL DEL RETROPIÉ (hacia afuera), es una alteración que conlleva el derrumbamiento de la bóveda plantar, generalmente secundaria a una hiperlaxitud ligamentosa y/o a una hipotonía muscular. 



VARO DE TALÓN O DESVIACIÓN MEDIAL DEL RETROPIÉ (hacia adentro), generalmente se presenta en los pies cavos.
 


PIE PLANO, es una deformidad del pie caracterizada por el hundimiento más o menos marcado de la bóveda plantar, acompañada de valgo de talón y con lo cuál se modifican los normales puntos de apoyo del pie. 

El pie plano del niño suele manifestarse por caídas frecuentes, cansancio precoz y ocasionalmente dolores imprecisos en las extremidades inferiores. Casi siempre llama la atención de la madre el desgaste excesivo del tacón del zapato y la desviación hacia afuera de la talonera del zapato.

En el adulto, junto a esa misma deformación en el calzado, encontramos la aparición de dolor de características claramente mecánicas. Generalmente acompañado de edemas paramaleolares (inflamaciones alrededor de los tobillos). 

En un principio los pies planos son reductibles, salvo los que tienen una causa ósea congénita en general. En todos los casos hay una fase de tratamiento correctivo o paliativo. 

En la primera infancia es frecuente un discreto pie plano fisiológico o simulado por la grasa plantar, algunas veces acompañado de deformidades en las rodillas (genu-valgo) y deambulación en rotación interna (con los pies hacia dentro), de absoluto buen pronóstico, pero que siempre será necesario diferenciar del patológico que precisará tratamiento precoz.. También existe un tipo de pie plano. compensador de una tibia vara (rotación interna de las piernas). En estos casos se valorará muy bien primero el tratamiento de la deformidad de la pierna.

 

El pie plano se puede presentar:

Por alteraciones óseas:

Congénitos.

Postraumáticas.

Enfermedades óseas: osteítis, tumores, etc.

 

Por laxitud músculo-ligamentosa:

Pie laxo infantil.
Pie plano agravado por sobrecarga ponderal.
Pie plano de origen endocrinológico: Muy relacionado con el anterior.

Pie plano de muchas embarazadas, constituido o agravado en parte por el aumento de peso pero también por el aumento de secreción de la relaxina. Asimismo, el pie plano de la mujer menopaúsica que coexiste generalmente con el aumento ponderal, es un signo concomitante de su minusvalía ligamentosa, relacionada con su crisis endocrina.

Secundario a artritis reumáticas: No por las alteraciones óseas que esta produce sino por la insuficiencia ligamentosa producida primero por la misma distensión de las cápsulas articulares por los derrames y después por las destrucciones ocasionadas por el liquido sinovial.

Afecciones generalizadas del aparato locomotor que modifican la elasticidad: Raquitismo, Enfermedad del Morquio, Síndrome de Danlos, etc.

 

Por trastornos neuro-musculares:

Retracción del tendón del Aquiles: Horizontalización del calcáneo.
Secuelas poliomielíticas y por parálisis flácidas en genera.
Parálisis espáticas.
Miopatías.

 

PIE CAVO, se presenta con un aumento anormal de la altura de la bóveda plantar. La mayor parte de pies cavos tienen un origen de origen neurológico. Algunas veces son el signo inicial de un proceso neuropático que puede ser grave.

El síntoma inicial de un pie cavo puede ser simplemente funcional. La deformidad del pie cavo es muy variable dependiendo de la causa del mismo. Es fundamental diferenciar el tipo de pie cavo y su causa. Es muy frecuente que el apoyo anterior de la bóveda con mucha frecuencia en el pie cavo está modificado.

Un tratamiento precoz en los niños, incluso un tratamiento cuando ya se han presentado los síntomas en el joven y el adulto, da un buen resultado en cuanto al alivio de estos síntomas (clínica del pie cavo).

 

El pie cavo puede ser de:

Origen neurológico:
Domina el factor paralítico (Poliomielitis y Miopatías).
Domina el factor espástico (Enf. de Friderich y pie cavo esencial).
Pie cavo de la mielodisplasia, espina bífida, etc.

 

Secundario a alteraciones osteo-articulares
Pie cavo congénito.
Pie cavo por acción mecánica externa
Aguda (Traumatismo)
Persistente (Calzado)
Pie cavo pos enfermedad osteo-articular (Artritis reumática).

 

Por retracción de partes blandas (de la piel, aponeurosis o tejido celular).
Enfermedad de Ledderhose.
Cicatrices plantares retráctiles, quemaduras.

 

 

PIE ZAMBO (EQUINO VARO), deformidad compleja en la que intervienen cuatro deformidades: equino, varo, adducción del antepié sobre el retropié y torsión interna del esqueleto de la pierna.

 

 

EL PIE TALO QUE ESTÁ EN FLEXIÓN RESPECTO A LA PIERNA, formando un ángulo agudo con esta, por lo que hay una verticalización anormal del pie con limitación de la plantiflexión (hacia abajo).

 

EL ANTEPIÉ VARO muestra una flexión del antepié hacia adentro, a nivel del medio tarso.

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